viernes, 20 de enero de 2017

LOS APÓSTATAS JESUITAS YA TIENEN SU “OBRA MAESTRA” ANTICATÓLICA




"Silencio". La película impía de Scorsese que justifica y promociona la apostasía, jaleada y promocionada por la Compañía de Jesús




La película "Silencio", estrenada en Estados Unidos el pasado 23 de diciembre y en España el pasado día de Reyes (6 de enero), ha sido dirigida por Martin Scorsese, de 74 años, y está basada en la novela del escritor japonés Shūsaku Endō, publicada en 1966. Tanto la novela como la película, narran la persecución y el martirio que sufrieron los católicos en el Japón del siglo XVII: dos jesuitas, el P. Ferreira y el P. Rodrigues, son enviados a Japón tras tenerse conocimiento en Roma de la apostasía, en 1633, del misionero jesuita portugués Cristóvão Ferreira, interpretado por Liam Neeson. La película ha costado 46 millones de dólares y el equipo ha contado con 750 personas durante el rodaje, que se realizó en Taiwán.

En la novela, los jesuitas llegan a Japón para predicar el Evangelio, que no tiene buena acogida en una sociedad como la japonesa, tradicionalmente pragmática y materialista, y allí se enfrentan a la persecución, por lo que plantea preguntas como si merece la pena perseverar, cómo perdonar a los perseguidores o cómo resistir las torturas. El portugués P. Sebastião Rodrigues, enviado a Japón para consolar a los perseguidos y juzgar al jesuita apóstata, llegará, también él, a dudar de Jesucristo y a preguntarse por el silencio de Dios ante el sufrimiento de sus fieles.

El "silencio" que da título a la película es el supuesto silencio de Dios ante el martirio de los primeros católicos japoneses. Sin embargo, el P. Rodrigues oye la voz de Jesucristo que le pide apostatar pisando una representación de su rostro. Es significativo que, cuando lo hace, un gallo canta en la distancia, en clara referencia a la traición de Pedro; pero, en este caso, al contrario de lo narrado en los Evangelios, justificando la traición y la apostasía: los jesuitas que abjuran lo hacen por misericordia hacia los simples fieles que, por el contrario, están dispuestos a sacrificar su vida por fidelidad a Jesucristo. Tras la apostasía, el Estado proporcionaba a los sacerdotes apóstatas un nombre nuevo, una esposa japonesa y una vida cómoda. Así, el P. Ferreira y el P. Rodrigues se somenten a la sociedad japonesa de la época, en la que se les da un puesto de prestigio como recompensa por haber abjurado de Cristo.

El título, pues, llama a engaño, pues aunque se nos intente convencer del silencio de Dios ante el sufrimiento y el martirio de los pobres católicos japoneses y el dilema de los jesuitas entre apostatar o permitir ese sufrimiento, Jesús acaba hablando... ¡para pedir la apostasía! Dios calla ante el sufrimiento ajeno, pero habla al P. Rodrigues para perdirle que renuncie a su fe. Lo que se pedía a los jesuitas para probar su apostasía era pisar una imagen de Jesucristo, el cual le dice al jesuita: "Písame". O sea, que para animar a renegar de la fe sí habla. Sólo calla cuando sufres, pero habla para que caigas. Conclusión: es Dios quien incita a pecar y, por tanto, es el responsable del mal.

Pero, ¿cuál fue la realidad histórica? El catolicismo llegó a Japón de la mano de San Francisco Javier, jesuita, en 1549. En apenas sesenta años se logró la conversión de unos trescientos mil japoneses sin recurrir a la fuerza. Ochenta y seis señores feudales se bautizaron oficialmente, y muchos más simpatizaban con el cristianismo. Las primeras generaciones de conversos japoneses tuvieron que enfrentarse a diferentes persecuciones locales instigadas por ingleses y holandeses -protestantes-, por los monjes budistas o por la nobleza local, pese a lo cual hubo muchas conversiones en los primeros años. Pero, el 25 de julio de 1587, el gobernador Hideyoshi decretó el exilio de los jesuitas y a partir de 1600 pasó a ser una Iglesia clandestina, perseguida y que dio muchos mártires, aunque consiguió sobrevivir oculta durante los siguientes 250 años, hasta que las persecuciones, que tuvieron un alcance imperial, finalizaran en 1873. En el perído de persecución hubo 93 jesuitas mártires de la fe, de los que tres ya han sido canonizados -San Pablo Miki, San Juan de Goto y San Diego Kisai-, 37 han sido beatificados y los demás tienen abierta la causa de beatificación. Hasta 1908 los jesuitas no regresaron a Japón.

El sacerdote portugués Cristóvão Ferreira, que había quedado como superior de los jesuitas en Japón tras el martirio de sus predecesores, apostató tras cinco horas de tortura en la fosa de Nagasaki. Su apostasía la detalla el historiador jesuita Hubert Cieslik, experto en Japón, en un estudio realizado en 1974. El P. Ferreira tenía 53 años, era jesuita desde hacía 37 y había sido un misionero clandestino durante 19 años. Había vivido dos décadas de persecución y peligros. Era él quien enviaba a Europa la crónica de los martirios de sus feligreses y compañeros. Pero él cedió en tan sólo cinco horas. Por eso los historiadores hablan del "enigma Ferreira".

R.P. TRINCADO - SERMÓN EN EL SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA



Bodas de Caná (detalle), Veronese, s. XVI




El Evangelio de hoy narra cómo Nuestro Señor hace su primer milagro, en unas bodas, convirtiendo agua en vino.

El agua que lava, que purifica, y que estaba contenida en recipientes para las abluciones rituales; significa la antigua religión judía, cuyos ritos figurativos caducaron cuando con Cristo llegó lo figurado. El vino que alegra los corazones representa, por su parte, a la religión católica, que nos da el gozo de la verdad completa y la felicidad eterna del Cielo. Eso en cuanto al simbolismo del agua y del vino.

Transcurridos casi dos mil años desde este primer milagro obrado por Jesucristo, sucedió algo increíble e inimaginable: el clero de la misma Iglesia Católica, invirtiendo aquél milagro, empezó a convertir el vino en agua. Cristo convierte al agua en vino y el demonio, remedando a Dios, convierte el vino en agua.

Tal como en las bodas de Caná, los sirvientes, por orden de Nuestros Señor Jesucristo, llenaron los recipientes con el agua que sería convertida milagrosamente en el más excelente vino; desde aquel fatídico concilio Vaticano II, los sirvientes de Cristo -esto es, los clérigos católicos-, movidos por el demonio, ponen aguas turbias en el vino purísimo de la doctrina católica, desvirtuando y contaminando la Verdad salvadora con el agua insípida, inútil o amarga de doctrinas puramente humanas (Mt 16, 23).

¿De dónde vino esto? ¿Quién ha sembrado cizaña sobre nuestro trigo y puesto agua a nuestro vino? El enemigo de siempre, el demonio, que desde el principio recurre a la estratagema de mezclar error en la verdad. Muy inteligente y muy astuto, “transfigurado en ángel de luz” (2 Cor 11, 14), no nos ofrece veneno puro, sino pan envenenado o vino aguado. “Es homicida desde el principio. No se mantuvo en la Verdad y no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo habla, pues es mentiroso y padre de la mentira” (Jn 8, 44).

Dice Mons. Lefebvre en “El Golpe Maestro de Satanás”, que el diablo "es homicida en las persecuciones sangrientas y padre de la mentira en las herejías, en todas las falsas filosofías y en las palabras equívocas o engañosas que están en el origen de las revoluciones… El golpe maestro de Satanás está en difundir los principios revolucionarios introduciéndolos en la Iglesia por la autoridad de la misma Iglesia, poniendo a esta autoridad en una situación de incoherencia y de contradicción permanentes… Satanás reina por el equívoco y la incoherencia, que son sus medios de combate por los que engaña a los hombres de poca Fe."

MÁS DE 20 LÍDERES DE LAS FALSAS RELIGIONES “BENDICEN” NUEVO LOCAL ABORTISTA DE PLANNED PARENTHOOD







ORGANIZADO POR LA COALICIÓN RELIGIOSA PARA LA ELECCIÓN REPRODUCTIVA


El evento contó con el activista abortista Willie Parker y diversos líderes entre los que estaban cristianos protestantes, un rabino judío reformado, un imán abiertamente homosexual vía Skype, sacerdotes hindúes, y una danza litúrgica.

 (LSN/InfoCatólica)  Más de 20 líderes religiosos dieron su bendición a la nueva instalación abortista de Planned Parenthood en la capital de Estados Unidos el pasado martes.

Organizado por la Coalición Religiosa para la Elección Reproductiva, el evento contó con el activista abortista Willie Parker y diversos líderes entre los que estaban cristianos protestantes, un rabino judío reformado, un imán abiertamente homosexual vía Skype, sacerdotes hindúes, y una danza litúrgica.
La presidenta de la multinacional abortista dijo que estas «bendiciones» confirman «la santidad del trabajo que hacemos».

«Las mujeres han sido llevadas a pensar que esta clínica es un lugar malo, donde no está Dios», dijo el activista abortista Willie Parker condenando a los defensores de la vida que «maldicen a las mujeres por tomar una decisión sagrada» y «nuestra respuesta a la maldición es bendecir».

El rabino Michael Namath del Centro de Acción Religiosa del Judaísmo Reformista oró: «Dios, deja que tu espíritu descanse sobre estos cuidadores, que sirven como instrumento en tus manos».

Los sacerdotes hindúes eran de Maryland y recitaron una oración para dar unas «buenas vibraciones al edificio».

Reacción de grupos próvida

El padre Frank Pavone de «Sacerdotes por la vida» explicó que «lo que estos líderes religiosos están haciendo es parte de un patrón que uno puede ver documentado en las acciones de la Coalición Religiosa para la Elección Reproductiva» y agregó que este es esencialmente «un ejemplo del uso del nombre del Señor en vano - Cuando nos preguntamos cómo es posible bendecir algo que Dios aborrece» refiriéndose a que en ese lugar serán asesinados millones de bebes no nacidos.

«No hay lugar en la Biblia en donde veamos a Dios bendecir el mal y el pecado», explicó el padre Stephen Imbarrato, también de «Sacerdotes por la vida».

«Por el contrario, Dios destruye el mundo cuando se convierte en mal, como lo hizo en el caso de Sodoma y Gomorra. Por lo tanto no hay nada bíblico en estos líderes religiosos que bendicen un lugar donde los bebés mueren y las mujeres son heridas».

«La bendición de esta sede nacional del aborto por estos líderes religiosos es un recordatorio de que vivimos en un país que está de espaldas a Dios. Miles de bebés no nacidos son asesinados cada día», agregó Imbarrato.

De acuerdo con Planned Parenthood, el trabajo que realiza permite que las mujeres «tengan vida y la tengan en abundancia». La referencia bíblica es utilizada con ironía, ya que el trabajo principal de Planned Parenthood es precisamente destruir la vida, no darla.



sábado, 14 de enero de 2017

COMENTARIOS ELEISON -ORACIÓN URGENTE




Número CDXCVI (496)
14 de enero de 2017

Oración Urgente

 

Mons. Williamson

 

 

 

El mundo hoy puede hacer a un santo desesperar-
Pero un medio santo conoce como volverse a orar.

Cuando el Titanic comenzó a hundirse en 1912, es bien sabido que los primeros botes salvavidas a ser lanzados no estaban llenos según su capacidad porque todavía no había suficientes pasajeros que tomaran seriamente la condición condenada del barco afectado. Pero a medida que la plena verdad se volvió ampliamente conocida, así el resto de los botes salvavidas tenían cada uno más personas que las suficientes queriendo abordar. Ahora, el hundimiento del Titanic fue un espejo de Dios mostrando al mundo moderno dónde está, pero de ninguna manera todas las personas vivas hoy creen eso, y así los botes salvavidas de la Tradición Católica están siendo vaciados más que llenados. Ni con mucho suficientes almas captan aún la verdad plena de nuestra condición condenada como para estar haciendo lo que ellas necesitan estar haciendo – orar urgentemente.

He aquí cómo un amigo de Suiza lo pone: “En nuestro país como en otras partes, hasta la última traza de Catolicismo está desapareciendo y el (otrora muy Católico cantón del) Valais no es la excepción. Todo necesita empezar de nuevo, mientras que los enemigos de la Verdad son más numerosos cada día”. ¿Puede alguien decir que esta descripción no encaja en su propia parte del mundo? ¡Ciertamente vale para Inglaterra! En una encuesta realizada a 1.595 adultos ingleses el 18 y 19 de diciembre, solamente 28% creen en Dios mientras que 38% son ateos positivos. Hace poco menos de dos años estas cifras eran de 32% los creyentes, 33% los ateos. Es evidente que los incrédulos están avanzando considerablemente. ¡Pobre Inglaterra!

Pero, ¿por qué es tan importante creer en Dios? Santo Tomás de Aquino explica en su Tratado sobre los Ángeles: así como toda la Creación procede de Dios por un desbordamiento de su bondad, así esa bondad en las creaturas busca volver a la Suprema Bondad del Creador, cada una a su propia manera: vegetales y minerales por una inclinación natural, animales por una inclinación sensorial, hombres y ángeles más perfectamente por una inclinación intelectual de la mente y libre albedrío (1a, 59, 1). Así los seres humanos vienen de Dios para volver a Él por el correcto uso de sus mentes, siendo “inexcusables”, según dice San Pablo, si pretenden que no pueden reconocer a Dios en Su Creación (Rom. I, 20) y por el correcto uso de su libre albedrío para elegirlo a Él en lugar de rechazarlo. Por desgracia, las atracciones sensuales alejan de Dios a la mayoría de los hombres (1a, 63, 9 ad 1).

Sin embargo, ser arrastrados lejos de Él no es para lo que Dios destinó al hombre. Cada hombre que Él creó, lo hizo para el Cielo (I Tim. II,4) y a todos los hombres Él les da la gracia suficiente como para que ellos lo conozcan y lo amen y así lleguen al Cielo. El Cielo es, por consiguiente, para lo que cada hombre es, sea o no que acepte el hecho, y si lo rechaza, está encegueciéndose a sí mismo y no puede tener entendimiento de lo que se trata la vida. Se seguiría que todos estos hombres que son líderes en cualquier dominio son en última instancia ciegos liderando a ciegos, mientras que los seguidores son ciegos siguiendo a ciegos. “Yo soy la Luz del Mundo”, dice Nuestro Señor Jesucristo, “el que me siga, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan VIII, 12).

Entonces, quien rechaza seguir a Dios, ni qué decir a Jesucristo y a Su Iglesia Católica, camina en la oscuridad, y la obstinada preferencia hoy de los “Occidentales” globales por más y más oscuridad está preparando un terrible Castigo comparable solamente con el Diluvio en tiempos de Noé. Así como entonces los hombres habían “corrompido su camino sobre la tierra” de tal manera (Gén. VI, 12) que Dios tuvo que intervenir con el Diluvio para prevenir que absolutamente todos los hombres eligieran ir al Infierno, así también hoy la corrupción es tan terrible que sólo Dios puede interrumpirla.

Pero los hombres siempre pueden orar, y la oración todavía funciona como nada más funciona. Pues es fácil de imaginar cómo en medio de millones y millones de almas volviéndose a Mammon y alejándose de Dios, Él positivamente ve por, y escucha a, las cada vez menos almas que se vuelven a Él. La hora es para orar, a través de Su Madre, la oración del Santo Rosario, quince Misterios al día, si esto es razonablemente posible.

Kyrie eleison.


viernes, 13 de enero de 2017

NUESTRO COMBATE





“Luchemos sin descanso, aun sin esperanza de ganar la batalla. ¿Qué importa el triunfo? ¡Adelante siempre, por mucha que sea la fatiga del combate!”.

Santa Teresa del Niño Jesús y la Santa Faz



“Dios no nos pide que venzamos, sino que no nos dejemos vencer”.

Padre Leonardo Castellani



“No soy un guerrero que haya combatido con armas de la tierra, sino con la espada del espíritu, que es la palabra de Dios. Así que la enfermedad no ha podido rendirme…Moriré con las armas en la mano”.

Santa Teresa del Niño Jesús y la Santa Faz



CATOLICISMO LIBERAL






FUENTE
 (extracto)

Cuando se lee la obra titánica del P. Felix Sarda y Salvany El Liberalismo es Pecado, de 1886, la conclusión sólo puede ser que la FSSPX ha abrazado segura y lentamente la mentalidad liberal católica. 

En el Capítulo 31 [37 en la versión en español], “Una Ilusión de los católicos liberales”, el P. Salvany advierte de las muchas tentaciones que el liberalismo presenta a los no liberales, siendo una de las más seductoras, la idea de que la victoria depende del número de personas que tenga uno a su lado. 

Las palabras del P. Salvany (transcritas abajo en su totalidad) son directamente aplicables a la situación en que la FSSPX se encuentra en la actualidad. 

Actualmente, obispos como Atanasius Schneider creen que una vez que la Fraternidad sea “regularizada”, se podrá “unir fuerzas” con otros “dentro” de la Iglesia, y de este modo permitir que comience finalmente el duro trabajo de reconstruir la Iglesia de Cristo. 

Como un virus, este argumento se ha alojado en las mentes de muchos fieles y sacerdotes de la Fraternidad. Frecuentemente se manifiesta de la siguiente manera: “La Fraternidad tiene aliados en la Iglesia. Ellos nos dicen que necesitan ayuda. ¿Cómo podemos sentarnos sin hacer mientras hay almas en necesidad? ¡Debemos unirnos con ellos! 

Discutiremos más acerca de los efectos psicológicos de la “regularización” que puede tener la Fraternidad en una entrada futura. Por ahora, presentamos la sabiduría del P. Salvany:

Es este, como hemos dicho antes, el sueño dorado, la eterna ilusión de muchos de nuestros hermanos. Creen éstos que lo que le importa principalmente a la verdad es sean muchos sus defensores y amigos. Número paréceles sinónimo de fuerza: para ellos sumar, aunque sean cantidades heterogéneas, es siempre multiplicar la acción, así como restar es siempre disminuirla. Vamos a esclarecer un poco más este punto, y a emitir algunas últimas observaciones sobre esta ya agotada materia.

La verdadera fuerza y poder de todas las cosas, así en lo físico como en lo moral, está más en la intensidad de ellas que en su extensión. Mayor volumen de igual intensa materia es claro que da mayor fuerza; más no por el aumento de volumen, sino por el aumento o suma mayor de intensidades. Es regla, pues, de buena mecánica procurar aumento en la extensión y número de las fuerzas, más a condición de que con esto resulten verdaderamente aumentadas las intensidades. Contentarse con el aumento, sin detenerse a examinar el valor de lo aumentado, es no solamente acumular fuerzas ficticias, sí que exponerse, como hemos indicado, a que con ellas salgan paralizadas en su acción hasta las verdaderas, si algunas hubiere.

Es lo que pasa en nuestro caso, y que nos costará poquísimo demostrar. La verdad tiene una fuerza propia que comunica a sus amigos y defensores. No son éstos los que se la dan a ella; es ella quien a ellos se la presta. Mas a condición de que sea ella realmente la defendida. Donde el defensor, so capa de defender mejor la verdad, empieza por mutilarla y encogerla o atenuarla a su antojo, no es ya tal verdad lo que defiende, sino una invención suya, criatura humana de más o menos buen parecer, pero que nada tiene que ver con aquella otra hija del cielo.

Esto sucede hoy día a muchos hermanos nuestros, víctimas (algunos inconscientes) del maldito resabio liberal. Creen con cierta buena fe defender y propagar el Catolicismo; pero a fuerza de acomodarlo a su estrechez de miras y a su poquedad de ánimo, para hacerlo (dicen) más aceptable al enemigo a quien desean convencer, no reparan que no defienden ya el Catolicismo, sino una cierta cosa particular suya, que ellos llaman buenamente así, como pudieran llamarla con otro nombre. Pobres ilusos que, al empezar el combate, y para mejor ganarse al enemigo, han empezado por mojar la pólvora y por quitarle el filo y la punta a la espada, sin advertir que espada sin punta y sin filo no es espada, sino hierro viejo, y que la pólvora con agua no lanzará el proyectil. Sus periódicos, libros y discursos, barnizados de   catolicismo, pero sin el espíritu y vida de él, son en el combate de la propaganda lo que la espada de Bernardo y la carabina de Ambrosio, que tan famosas ha hecho por ahí el modismo popular para representar toda clase de armas que no pinchan ni cortan.

¡Ah! no, no, amigos míos; preferible es a un ejército de esos una sola compañía, un solo pelotón de bien armados soldados que sepan bien lo que defienden y contra quién lo defienden y con qué verdaderas armas lo deben defender.

Denos Dios de esos, que son los que han hecho siempre y han de hacer en adelante algo por la gloria de su Nombre, y quédese el diablo con los otros, que como verdadero desecho se los regalamos.

Lo cual sube de punto si se considera que no sólo es inútil para el buen combate cristiano tal haz de falsos auxiliares, sino que es embarazosa y casi siempre favorable al enemigo. Asociación católica que debe andar con esos lastres, lleva en si lo suficiente para que no pueda hacer con libertad movimiento alguno. Ellos matarán a la postre con su inercia toda viril energía; ellos apocarán a los más magnánimos y reblandecerán a los más vigorosos; ellos tendrán en zozobra al corazón fiel, temeroso siempre, y con razón, de tales huéspedes, que son bajo cierto punto de vista amigos de sus enemigos. Y, ¿no será triste que, en vez de tener tal asociación un solo enemigo franco y bien definido a quien combatir, haya de gastar parte de su propio caudal de fuerzas en combatir, o por lo menos en tener a raya, a enemigos intestinos que destrozan o perturban por lo menos su propio seno? Bien lo ha dicho La Civiltá Cattolica en unos famosos artículos: "Sin esa precaución, dice, correrían peligro certísimo no solamente de convertirse tales asociaciones (las católicas) en campo de escandalosas discordias, mas también de degenerar en breve de los sanos principios, con grave ruina propia y gravísimo daño de la Religión."

Por lo cual concluiremos nosotros este capítulo trasladando aquí aquellas otras tan terminantes y decisivas palabras del mismo periódico, que para todo espíritu católico deben ser de grandísima, por no decir de inapelable autoridad. Son las siguientes: "Con sabio acuerdo las asociaciones católicas de ninguna cosa anduvieron tan solicitas como de excluir de su seno, no sólo a todo aquel que profesase abiertamente las máximas del liberalismo, si que a aquellos que, forjándose la ilusión de poder conciliar el Liberalismo con el Catolicismo, son conocidos con el nombre de católicos liberales". 
  

COMENTARIOS ELEISON - "GUERRA" VATICANA




Número CDXCV (495)
07 de enero de 2017

“Guerra” Vaticana.

 

Mons. Williamson

 

 

 

Al Vaticano Dos ¿los católicos alguna vez despertarán?
Están unos despertando ¡ciertamente mejor tarde que jamás!

En la crisis de hoy de la Iglesia, de una gravedad sin precedente en toda su historia, es de la mayor importancia que los Católicos den la debida importancia tanto al movimiento Tradicional como a la Iglesia Católica fuera del movimiento Tradicional. La Tradición en su sentido más amplio, significando todo lo que Nuestro Señor confió a Su Iglesia para ser transmitido (tradendum en Latín) hasta el fin del mundo, es indispensable a la Iglesia, y el movimiento Tradicional ha jugado una parte indispensable en preservar la doctrina Tradicional y los sacramentos de su destrucción por parte de la Revolución Conciliar durante el último medio siglo. Pero para sobrevivir, el movimiento Tradicional debió colocarse a sí mismo por lado de la estructura jerárquica normal de la Iglesia, y esa estructura es parte de la Tradición – “Pedro, apacienta mis ovejas” (Juan XXI, 17). Por consiguiente, por muy profunda que sea la corrupción Conciliar en Roma, los Católicos todavía tienen que estar mirando a Roma.

De allí el interés del siguiente informe que viene desde Roma por el Fundador y Director de una publicación estadounidense Novus Ordo, LifeSiteNews. Steve Jalsevac normalmente visita Roma dos veces al año con colegas para hablar con todo tipo de contactos en Roma y así poder apreciar mejor cómo la situación en la Iglesia se está desarrollando. De su visita a fines de Noviembre, él publicó el 16 de Diciembre un reporte “profundamente preocupante” de sus impresiones sobre la situación en Roma hoy. Siguen extractos:

“Nuestra visita del 16 al 23 de Noviembre a Roma fue la más dramática de muchos viajes de trabajo que hemos realizado dos veces al año durante los últimos 10 años. Luego de reunirnos con cardenales, obispos y otras agencias Vaticanas y personal del dicasterio, nuestro nuevo reportero de Roma John-Henry Westen, Jan Bentz y yo vimos un patrón consistente de ansiedad generalizada y un temor muy real entre los fieles servidores de la Iglesia. Nunca nos habíamos topado con esto antes. Muchos tenían miedo de ser removidos de sus cargos, echados de sus puestos en agencias Vaticanas, o de enfrentarse a severas reprimendas públicas o privadas y con acusaciones personales provenientes de aquellos alrededor del Papa o aún del mismo Francisco. Ellos también están temerosos y nerviosos por el gran daño que se está haciendo a la Iglesia siendo incapaces de detenerlo.

IMITAR A LOS QUE ALABAMOS




"Todo el que admira con amor religioso a los Santos y celebra una y otra vez con alabanzas la gloria de los justos, debe imitar su justicia y su vida santa. El que siente alegría ensalzando los méritos de algún santo, ha de tener empeño también en ser, como el santo, fiel al servicio de Dios. Así, pues, o imita uno al que alaba o no alaba al que no quiere imitar. El que tributa elogios a otro, hágase digno de ser alabado, y el que admira el mérito de los Santos, hágase también admirar por su vida santa. Si amamos a las almas justas y fieles por el aprecio que hacemos de su justicia y su fe, también nosotros podemos ser lo que son ellos, si lo que hacen ellos, lo hacemos nosotros.

NUESTROS MODELOS

"Y no es difícil para nosotros imitar sus acciones, pues, mientras los primeros Santos, para hacerlas, no tuvieron ejemplos anteriores que imitar, no fueron imitadores de otros, se nos presentan ellos a nosotros como ejemplares que debemos copiar en la práctica de la virtud. Así, tanto por el provecho que sacamos nosotros de su ejemplo, como por el que saque el prójimo del nuestro, será Jesucristo perpetuamente glorificado por sus siervos en la Santa Iglesia.

"Ya en los primeros tiempos del mundo el inocente Abel fue sacrificado; Henoc, porque era grato a Dios, fue arrebatado de este mundo; Noé fue hallado justo; Abraham, probado y hallado fiel; Moisés se distinguió por su mansedumbre; Josué, en la castidad; David por la clemencia; Elías agradó al Señor; Daniel fue piadoso; sus tres compañeros, vencedores; los Apóstoles, discípulos de Cristo, fueron nombrados maestros de los creyentes; instruidos por ellos, los Confesores luchan con valentía; los Mártires, consumados en perfección, triunfan; y legiones de cristianos, armados por Dios, infligen al diablo continuas derrotas. Por sus virtudes todos estos son parecidos; por sus combates, diferentes; por sus victorias, gloriosos.

NECESIDAD DE LUCHAR

"Oh cristiano, eres soldado cobarde si piensas que vas a vencer sin luchar y a triunfar sin esfuerzo. Despliega tu fuerza, lucha con valor, pelea sin desmayo en esta refriega. Recuerda tu pacto, atiende a las condiciones, mira lo que es la milicia: el pacto, lo hiciste; las condiciones, las aceptaste; en la milicia, te alistaste".

San Juan Crisóstomo, Sermón sobre la imitación de los Mártires.



SI NO HAY JUSTICIA NO HAY PAZ



Mons. Fellay en uno de sus habituales "gestos simpáticos" (foto tomada durante una visita reciente del Obispo a Palayamkottai, India)






La FSSPX está convencida que se le debe, por justicia, la “regularización canónica” por la Roma modernista. Se alega que esto rectificaría la “supresión injusta” de la Fraternidad en los años 70.

Este argumento es relativamente nuevo. En el pasado, Mons. Lefebvre y el resto de los superiores de la FSSPX consideraban como una distinción de honor ser “excomulgados” de la iglesia conciliar. También dijo que a menos que los romanos aceptaran Quanta Cura, Quas Primas, y toda la Tradición, es inútil dialogar. Justicia, creía el Arzobispo, sería cuando Roma se vuelva de su camino herético y abrace la fe de todos los tiempos.

La Antigua Fraternidad tomó sus indicaciones de estos principios. En los años ‘90 y 2000, mientras que otros tradicionalistas caían en las manos de los romanos, la FSSPX se mantuvo firme y caracterizó esencialmente a estos grupos como traidores. La Fraternidad también ponía comillas a la palabra “regularización” cuando surgía el tema (esto ya no lo hacen en la actualidad). Cuando Campos cayó en 2002, Mons. Fellay advirtió que ellos habían sido puestos en un “zoológico ecuménico”. “La irregularidad está no en la FSSPX sino en la iglesia conciliar”, era otra afirmación que se escuchaba comúnmente.
En los últimos cinco años, el argumento sobre la “justicia” ha tomado una posición central y ha barrido a todos los demás. Es regurgitado en todas las cámaras de eco tradicionales ad nauseam. Los blogueros de toda índole -muchos que no asisten a las capillas de la Fraternidad- se unen al coro. La víctima más reciente es Mons. Athanasius Schneider de Kazajstán.

En una reciente entrevista a un diario católico francés, Schneider afirma audazmente que si el Arzobispo viviera hoy, aceptaría la prelatura personal. Pues una prelatura sería parte del proceso de "integración canónica" que "restauraría la justicia, muy tardíamente" a la Fraternidad.

Schneider también sugiere que el Papa Francisco fue “misericordioso” al “extender” las facultades de los sacerdotes de la Fraternidad para escuchar confesiones.

Haciendo el papel de pragmatista (todos los liberales lo hacen), afirma más adelante que la Fraternidad “no debe exigir garantías de 100%”. Estas exigencias “son irreales” y “delataría una cierta falta de confianza en la Providencia”.

Schneider y la Fraternidad (quien orgullosamente reprodujo la entrevista en su sitio web bajo el título “Restaurando la Justicia a la FSSPX) están siguiendo las huellas de otros liberales antes que ellos. En lugar de recordar a Roma que los católicos de todo el mundo tienen el derecho en justicia de una Iglesia libre de modernismo, y que el Vicario de Cristo tiene el deber ante Dios (si quiere salvar su alma) de mantener la Tradición, ellos solamente se enfocan en los “derechos” de la Tradición, invirtiendo así el punto de énfasis completamente. De nuevo, Monseñor Lefebvre se enfocó en primer lugar en hacer que Roma viera sus errores doctrinales y que no estaba viviendo su fe católica. Esta no es la finalidad principal de la FSSPX hoy en día.

Cuando Cristo habló a los fariseos, los reprendió: “¡Sepulcros blanqueados! ¡raza de víboras!”. Juan el Bautista, advirtiendo a Herodes de su mal camino, gritó ¡Arrepentíos! ¿Por qué este no es el lenguaje de la Fraternidad en nuestro tiempo? Lo fue por muchos años. Incluso Mons. Fellay, por ejemplo, se refirió públicamente a Francisco como un “modernista genuino” apenas en 2013. Pero cuando se le preguntó respecto a este comentario por Tim Sebastian en 2016 (cuando las conversaciones con el Vaticano entraban al vivo), se retractó. Además, cuando uno visita los sitios web de la Fraternidad en la actualidad, no nos encontramos ensayos que enciendan la luz de la verdad, sino muchas veces con noticias irrelevantes de temas no tradicionales.

En lugar de actuar como si estuvieran en posesión de una gran perla, la Fraternidad parece avergonzada con el hecho de que el Espíritu Santo les dio ojos para ver la crisis en la Iglesia. Dicho de otra forma, en lugar de predicar la verdad y confiar en Dios para que incremente el número de su rebaño, decidieron involucrarse en el Tradi-ecumenismo y buscar la aprobación de los obispos “integrados canónicamente” como Mons. Athanasius Schneider, de manera que puedan resultar aceptables y respetables a las masas.

En oposición a lo que dijo su Fundador, y en oposición a lo que sus líderes solían decir, la neo-FSSPX cree que es mejor estar “en el interior” y tener una “conexión” con Roma. Piensan que uniéndose con “todos los Tradicionalistas de buena voluntad” serán capaces de detener el incremento del progresismo en la Iglesia. Esta es la razón de abrazar el argumento de la “justicia”. Pero el problema con esta lógica es que es la sabiduría del hombre (que siempre piensa en la cantidad) en lugar de la sabiduría de Dios (que siempre piensa en la cualidad). Esto es la quintaesencia del catolicismo liberal.

La realidad es que la Fraternidad es un grupo de unos 600 sacerdotes en una Iglesia que tiene 414.000 sacerdotes. Es un bote salvavidas, no un remolcador. Es una ilusión, como dijo una vez Monseñor Lefebvre, pensar que ellos pueden “re-entrar en esta iglesia Conciliar para, supuestamente, volverla católica”. “No son los inferiores quienes hacen a los superiores, sino los superiores quienes hacen a los inferiores”.

Terminemos con una analogía. Suponga que un grupo de terroristas ha entrado en un palacio. Supongamos que encerraron al Rey en la mazmorra mientras saqueaban su residencia. Un acto de justicia no sería necesariamente abrir la puerta de la mazmorra. Más bien habría justicia cuando el orden fuera restaurado en el palacio y los terroristas se retracten de su obra. Oremos fervientemente por el día en que los modernistas que han asaltado la Iglesia, regresen a la verdad y entronicen la Tradición en su justo lugar en Roma. Sólo entonces habrá verdadera justicia en la Iglesia.



DON CURZIO NITOGLIA: MUTACIÓN TEOLÓGICA NO PLENAMENTE ADVERTIDA







El R.P. Curzio Nitoglia es un sacerdote italiano que estudió en el seminario de Ecône y fue ordenado por Mons. Lefebvre en 1984. Por varios años colaboró estrechamente con el P. Francesco Putti, fundador de la revista anti modernista Sí Sí No No, y en la actualidad se desempeña como capellán de las Discípulas del Cenáculo de Velletri, comunidad tradicionalista fundada por Dom Putti, y vinculada a la FSSPX hasta la crisis del 2012.

Fuente

Gravedad de la situación actual: del diálogo al acuerdo

Se asiste hoy al último asalto del ultra-modernismo respecto al tradicionalismo para que, mediante la trampa del “dialogo” (1), lleguen a la coexistencia después de haber aceptado imprudentemente y casi inadvertidamente un cambio teológico apresurado y temerario.

Principalmente, el papa Bergoglio está llevando adelante una guerra psicológica más o menos oculta respecto a los tradicionalistas, la cual apunta no a destruir sino a debilitar, poco a poco, su resistencia a los errores modernistas (1900-1950), meo-modernistas (1950-2013) y ultra modernistas (2013-2016).

La apatía y docilidad de los buenos

En muchos tradicionalistas se nota un estado de ánimo cansado, propenso a la condescendencia, a la docilidad, que lleva al querer dilatar las cosas, a la retirada, a las concesiones tácitas y, lamentablemente, a la rendición final pasiva e implícita, por lo que se puede decir parafraseando a Benedetto Croce “no podemos no decirles modernizantes” o “sean todos modernizantes implícitos y anónimos” (Rahner y Schillebeeckhx).

Manipulación a-teológica Bergogliana

La táctica Bergogliana respecto a los tradicionalistas es inicialmente la del puro “dialogar”, discutir, caminar juntos, conocerse, encontrarse, aunque sin llegar a un acuerdo explícito, teórico, firmado y escrito. El marxismo, especialmente el euro/comunismo (Gramsci, Bloch, Togliatti y Berlinguer), ha empleado con notable éxito esta táctica respecto a los católicos “ingenuamente adultos”, los cuales no se dieron cuenta de que estaban padeciendo una manipulación psicológica de parte de los marxistas; así Bergoglio no quiere que los tradicionalistas se den cuenta de que están siendo manipulados a-teológicamente y transbordados hacia el modernismo.

Ciertamente en el campo tradicionalista si se dan cuenta, aunque confusamente, de que están padeciendo una evolución, un paso teológico; pero se ilusionan de  que éste es realmente un paso libre y conveniente, un verdadero ahondamiento, una maduración, aunque con la ayuda de "una entidad simpática y generosa": el "modernismo del rostro humano de Bergoglio" al que no se puede decir no, pero que bien pronto se quitará la máscara y los hará esclavos de la "cloaca de todas las herejías", como hace el diablo cuando tienta sub specie boni, revestido como ángel de luz. Este modo de actuar y de ser manipulados lo llamo "cambio teológico inadvertido", cambio por el que se pasa de la Tradición al modernismo.